lecturas de febrero
Si leíste Mis lectura de enero, quizás pensaste “guau, me encantaría leer 4 libros al mes”. Yo también lo pienso cuándo veo las recopilaciones de otras chicas que son potentes en cantidad. Pero la realidad es que hay meses como enero y meses como febrero, en el que sólo he leído ¡un libro!
Y menudo libro. Se trata de:
Me dibujaron así - Por qué el mundo odia la feminidad
(Noemí López Trujillo, 2025)
Me propuse hace tiempo acudir a planes que se organizasen en mi ciudad, aunque no tuviera a nadie con quien ir, porque la soledad jamás ha parado a esta ratilla urbana. Desde entonces, he ido a presentaciones de libros, markets de fotografía, mercadillos, charlas, manifestaciones… lo que me pongas me lo como. Así fue como terminé viendo a Noemí López Trujillo presentando “Me dibujaron así” en Málaga, sin saber yo de qué iba el asunto.
Debo admitir que de las presentaciones de libros, a menudo, salgo un poco decepcionada. Pese a que podría deberse a que me meto en sitios que no tienen que ver conmigo, pues suelo ir a escuchar sobre obras que no conozco, la realidad es que se debe más bien a que la dinámica de la autora y la presentadora no me inspira nada. Preguntas sin mucho interés, ambigüedad sobre el libro o incluso una autora respondiendo de forma insípida. Esto siempre me desmotiva porque veo un potencial brutal en las presentaciones, en saber hacer las preguntas adecuadas y performar un poco. Os conocéis y sabíais a qué veníais, ¿por qué no os lo habéis preparado?
Sin embargo, salí encantada de esta presentación porque esto NO pasó. Noemí (@nlopeztrujillo) iba acompañada de Victoria Borrás (@viccarious) y Pink Chadora (@pinkchadora) que, además de presentar el libro con ella, son sus amigas. Esta química de amistad se nota, qué quieres que te diga, y eso se agradece mucho. Los comentarios y preguntas que tanto Victoria como Pink Chadora hicieron me parecieron oportunas, valiosas y bonitas. Y las respuestas de Noemí no fueron menos que inteligentes, rápidas y completas. Las tres juntas hacían un trío de lo más femme. Hubo mucho disfrute y conocimiento maquillado con purpurina. ¡Y las galletas caseras de Pink Chadora! Qué ricas estaban.
Sobre el libro
Es un gustazo leer un ensayo con una narración tan clara como compleja, cargado de ideas ingeniosas a la vez que de contenido biográfico y emocional. Es de esas lecturas que agradeces que hayan salido del ordenador de la autora para llegar hasta a ti.
El libro es una reivindicación de lo femenino, de todo aquello que nos han enseñado a despreciar por el mero hecho de estar asociado a la mujer. Pero, no te equivoques, no queda reducido a ese concepto de la feminidad que entendemos como sumiso y callado (Noemí tampoco criminaliza este carácter), sino que profundiza en una feminidad que no puede cumplir con todos los estándares a los que se le somete. Habla de una feminidad rabiosa, llevada a la locura, que se ve obligada a performar seriedad o roles marcados como los de la “buena víctima”, “la santa”, “la madre”. Parece que no deja atrás ningún tema, hablando también de la mirada masculina o la bisexualidad. Y nos devuelve un argumento formado de cualquiera de las experiencias que todas hemos podido vivir. Le pondrá palabras a lo que tú ya sabes porque te ha tocado vivirlo en tus propias carnes.
Por otro lado, Noemí coge todos esos elementos que se han humillado por el simple hecho de ser femeninos, como son: el rosa, las prendas femeninas, los tacones, los escotes, nuestro cuerpo, incluso la industria de la estética clínica… Y los dignifica como meras decisiones que poco tienen que ver con nuestra valía o intelecto. Todo podría reducirse a que, hagas lo que hagas, decidas lo que decidas con tu identidad, vas a ser criticada, y Noemí te tiende una mano para que todo sea menos solitario.
Este libro coge muchas vivencias relacionadas con la feminidad como identidad colectiva y las expone a través de varios iconos de la cultural pop, como lo son Jessica Rabbit o Bitney Spears. Lo hace también a través de relatos cristianos o mitológicos. Coge a estos iconos y les quita la vergüenza de encima. Así que, además de teoría feminista, te llevas algunos datos o historias que seguramente no conocías.
También aprovecha el momento (más que oportuno) para hacer una crítica a esos sectores del feminismo que, no sólo repudian los femenino desde un desprecio misógino, sino que se jactan de ser TERFs mientras ellas mismas usan los códigos del género. Quizás no ha sido muy acertado criticar a las mujeres trans por ensalzar los roles de género mientras esta chapa la dabas con una apariencia tradicionalmente femenina. No pidamos romper el género desde la comodidad del género, por favor. Y menos a gente que sabe jugar con él con mucho más talento.
Me quedo con dos citas grabadas a fuego. La primera está en el libro: Sin embargo, se ha asumido que la feminidad es, sencillamente, algo que abolir, que ni siquiera se ha tomado en serio como objeto de estudio complejo. Y la segunda cita la dijo durante la presentación: cuando hablamos de nuevas masculinidades no estamos hablando más que de hombres asumiendo su feminidad.
He de decir que este libro me ha dado una baza para coger todo aquello que he despreciado (más inconsciente que conscientemente) por haber estado asociado a la figura de la mujer y volver a colocarlo en mi vida sin vergüenza. Y también tener algo muy claro: se acabó la era de asociar lo femenino con ser o actuar idiota. Sólo soy una chica se acabó. Además, este libro ha generado una cosa que me gusta mucho sentir: contradicción. Me ha puesto varias veces entre la espada y la pared con mis propias ideas, con lo incómodo y entretenido que es eso. Incluso me he sentido en desacuerdo con las propias ideas de la autora, y es que no termino de entender a qué nos referimos cuando hablamos de masculinidad y feminidad. ¿Nos referimos a los roles de género? ¿A una esencia casi religiosa de lo que es el género? ¿Es el conjunto de estereotipos, una aglomeración de experiencias o es una sensación? ¿Son los términos demasiado reduccionistas? ¿Dónde está el límite entre enorgullecer lo femenino y estar a punto de rozar la misoginia? Y, como estas, me ha generado otras cuantas preguntas a las que seguiré dándole vueltas. Sería una fantasía poder resolverlas con ella.
Esto ha hecho que no sólo quiera volver a leerme el libro para entenderlo mejor, sino que me hace consciente de una cosa: no sé tanto de teoría de género y feminista como pensaba. Nada mejor que un libro que te enfrente a tu propia estupidez. Así que salgo de este libro con ganas de seguir leyendo sobre el tema.
De hecho, ya tengo el próximo en mi estantería. Que da la casualidad que se menciona en el de Noemí. Se trata de:
Aunque me gustaría estar horas hablando de este libro, poco más puedo hablar ahora sin hacer una relectura previa. En definitiva, esta ha sido mi lectura de febrero. Una no puede lamentar que la cantidad sea tan bajita cuando la calidad es tan alta.
Un beso gordo,
clauclau




Después de leer este artículo he sentido la curiosidad de ponerme a prueba, de reafirmar y cuestionar mis ideas a través de la lectura, algo que disfruto muchísimo.
Además, me he enamorado completamente de la forma de escribir de la autora de este artículo, como hace uso de tecnicismos y de un buen vocabulario siendo capaz de implementar cierta familiaridad.
Gracias por hacerme pensar un ratito y escribir de esa forma tan bella. 💓
No me lo he leído pero tras este análisis y sintiendo a través de tus palabras lo que has sentido al leerlo… ¡me lo apunto! Gracias por descubrírmelo ♥️